La tierra: ¿un valor refugio?
Martes 29 de Noviembre de 2011 00:00
Según Felipe González de Canales, los efectos de la crisis producen una depreciación de las tierras.

Tras superar un precio medio de 11.000 euros por hectárea en 2007, las tierras que soportan o tienen como destino la actividad agrícola y ganadera se han depreciado casi mil euros por hectárea en tres años, según la encuesta de Precios de la Tierra del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM).
Desde que comenzó el declive de la construcción, la depreciación del suelo urbano parece haberse contagiado, en parte, al rústico, en un contexto de contención de las operaciones, bien porque los agricultores no cuentan con capacidad financiera para hacer frente a adquisiciones, o no quieren incrementar el negocio con nuevas tierras por la falta de rentabilidad de sus explotaciones.
Pese a todo, con el recrudecimiento de la coyuntura económica, agentes del sector comienzan a apreciar compras de suelo rústico por parte de particulares y empresas con liquidez suficiente que buscan en la tierra "un bien raíz".
La opinión de Felipe González de Canales secretario general de la Red Estatal de Desarrollo Rural (Reder), es que esta situación es "mala" para el agricultor, por la depreciación de sus propiedades, además las fincas grandes están teniendo mayores problemas para encontrar comprador, y en especial, la de cultivos con una menor rentabilidad.
El presidente de la Asociación de Propietarios del Suelo (Aprosuelo), Amancio Santos, han señalado a Efeagro que particulares que nunca se habían planteado adquirir fincas, compran ahora como forma de "colocar liquidez", ante el "desconcierto" que ofrecen la renta variable y otros productos financieros.
Desde Agrofinca.com, especializada en la compraventa de terrenos rústicos, han destacado que, pese a que esta situación se empieza a "dejar notar", ello no ha influido en el precio de la tierra que, según sus cálculos, podría haberse contraído hasta un 30 % en algunas operaciones en este periodo de crisis.
Para el coordinador técnico de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), José Luis Miguel, la tierra "siempre ha tenido un componente muy especulativo", con el que el comprador "entierra" su dinero y "sabe que lo tiene ahí".
Contagio de la vivienda y de la crisis del sector
En su opinión, esta depreciación está relacionada con la situación de la economía y del mercado de la vivienda, que ha "contagiado" en su caída a todos los bienes raíces; aunque la depreciación del suelo tiene además un componente que se explica por la propia situación en la que se encuentran sectores "en ruinas" como la leche o el olivar.
Desde el gabinete técnico de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), José Manuel Delgado apunta un tercer factor; la incertidumbre por cómo será futura Política Agraria Común (PAC) más allá de 2013.
Según Delgado, temas puntuales como una futura liberalización de derechos de plantación en el viñedo, que posibilite la introducción de cepas en otras superficies, puede suponer una depreciación de las tierras destinadas a su cultivo.
Por su parte, el presidente de Asaja Castilla y León, Donaciano Dujo, ha alertado de que esta situación es "mala para todos", ya que los propietarios de estas fincas ven reducido su capital y aquellos que han comprado "han tenido que hacer un desembolso superior a su valor actual".
Según Dujo, a los agricultores "no le salen los números", ya que para adquirir terrenos es necesario pedir un crédito, "algo que antes era sencillo, pero que ahora es muy complicado".