Gobernanza y Participación Ciudadana
Gobernanza y Participación Ciudadana
Seminario de FICODER 8,9 Y 10 de junio de 2009
La Gobernanza como sistema excelente de participación ciudadana ha encontrado en la España rural una primera y generalizada aplicación a través del LEADER y del PRODER. No todo han sido luces. Por eso es importante advertir que LEADER no es la piedra filosofal, ni el remedio para todo, pero si un excelente modo de Gobernanza, y un eficaz instrumento para la aplicación del desarrollo territorial. A pesar de estar muy bien valorado en las conclusiones de Salzburgo y por la mayoría de los actores locales. En España no ha alcanzado un grado óptimo ya que hay que mejorar la integración de los agricultores y sus cooperativas.No obstante, el Eje 4 del FEADER puede ayudar a poner en marcha planteamientos innovadores que aúnen agricultura, medioambiente y economía local en donde los actores de estos sectores deben asumir protagonismo junto con el resto de los actores locales y ayuntamientos con visión territorial y objetivos integradores y globales, que hagan posible la diversificación de la base económica y el fortalecimiento del tejido socioeconómico de las zonas rurales.
Se incluyen en esta Directriz (la cuarta directriz de la estrategia comunitaria) actuaciones como el desarrollo de la capacidad local de cooperación, la cooperación entre los sectores público y privado, el fomento de la innovación y la mejora de la Gobernanza local.
Para la OCDE “aunque no sin dificultades, la metodología LEADER ha echado raíces entre los representantes rurales, y ha tenido efectos positivos en las zonas rurales españolas (…) Entre otras cosas, dicha metodología ha creado un medio de participación antes inexistente, ha ayudado a crear en la comunidad rural una cultura de iniciativas propias, ha ampliado las oportunidades para los jóvenes y las mujeres, ha potenciado la apreciación de las zonas rurales y ha revalorizado una gran parte del patrimonio natural y cultural “
La Comisión Europea mantiene el principio de Gobernanza como un referente constante, así como fin determinante en sus objetivos programáticos de alcanzar para la UE-27, la cohesión económica, social y territorial. Un ejemplo es el libro Blanco de la Gobernanza, publicado por la COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS Bruselas, 25.7.2001 COM (2001) 428, que marca un antes y un después en el modo de hacer de la Unión Europea.
Igualmente reciente es su propuesta en el Quinto informe sobre la Cohesión económica y social La Gobernanza de la política de cohesión: “La mayoría de las instancias interesadas aboga por una mayor claridad en la distribución de las responsabilidades entre los distintos niveles institucionales (Comisión, Estado Miembro, Regiones y otros agentes), especialmente a nivel regional y local, también consideran necesaria una mayor descentralización de las responsabilidades. En consonancia con el principio de subsidiariedad clave en las democracias consolidadas al dar un mayor protagonismo a las estructuras sociales de menor nivel en las que se delegan funciones y competencias.
También la OCDE profundiza al respecto al tratar de “cómo promover un desarrollo equilibrado en las zonas periurbanas; ve que es necesario crear un marco de Gobernanza específico de múltiples niveles (…), dada la superposición de competencias claves y multiplicidad de partes interesadas. Sería deseable que estos acuerdos se adopten entre gobiernos regionales y municipales y que promuevan una participación activa de los actores locales pertinentes.
En conclusión Gobernanza y el principio de subsidiariedad se sitúan en la base de todo sistema democrático que tiende a la eficiencia hasta tal punto que en caso de no existir o de aplicarse de forma imperfecta o viciada, en el sistema democrático aparecen sombras, en lugares de injusticia o inoperancia, como ocurre de forma generalizada en las llamadas republicas bananeras.
Gobernanza en nuestro entorno occidental.
Desde mediados de los 90, especialmente en Europa, ha ido emergiendo un consenso creciente en torno a que la eficacia y la legitimidad del actuar público se fundamenta en la calidad de la interacción entre los distintos niveles de gobierno, y entre éstos y los interlocutores sociales y de la sociedad civil. Los nuevos modos de gobernar en que esto se plasma tienden a ser reconocidos como Gobernanza, gobierno relacional o en redes de interacción público-privado-civil a lo largo del eje local/global. La reforma de las estructuras y procedimientos de las Administraciones Públicas pasan a ser consideradas desde la lógica de su contribución a las redes de interacción o estructuras y procesos de Gobernanza.
A todo esto se alude con la referencia cada vez más generalizada en el lenguaje político y administrativo a la Gobernanza, al gobierno interactivo, al gobierno emprendedor, al gobierno socio o facilitador...
Los países de larga tradición democrática tienen una sociedad activa, participativa en todas las instancias que tienen que ver con los derechos, obligaciones sociales o lo que es lo mismo con sus libertades individuales y colectivas.
La sociedad civil agrupa, en particular, a las organizaciones sindicales y patronales (los "interlocutores sociales"), así como a las organizaciones no gubernamentales-ONG-, familia, padres de alumnos, mujeres, jóvenes, culturales, ligadas a los eventos históricos, tradiciones, deportivas,…etc, profesionales…, organizaciones todas ellas para la participación de los ciudadanos en la vida pública y en particular a nivel local y municipal.
Un porcentaje amplio de población es miembro activo de algunas de las múltiples asociaciones profesionales sociales: empresariales, sindicatos, políticas…, que desempeñan un importante papel al permitir a los ciudadanos expresar sus preocupaciones y prestar servicios que respondan a sus necesidades. Sirven a menudo de sistema de alerta rápida para orientar el debate político.
En las asociaciones sociales de base es habitual los debates en base a distintas hipótesis alternativas, incluso cuando el tema lo requiere, se invita a un experto que aporte ideas: hipótesis que enriquezcan el debate, del que salen conclusiones y propuestas con una aceptación muy amplia al margen de lo enconado o intenso que haya sido el debate previo, lo cual demuestra una madurez democrática envidiable, en un ámbito donde se aprende el universalismo, el logro, la racionalidad, la tolerancia o el pluralismo , a respetar lo diverso, quizás alejado de los puntos iniciales, y esto es más admirable cuando son grupos que se asocian en torno a principios y valores esenciales,
La sensibilidad creciente de las instituciones de la U.E, por la opinión pública de los ciudadanos europeos, se advierte en la orientación de las diferentes programaciones lo que tiene su transcendencia para el futuro del medio rural, como se evidencia en las elecciones que acaban de celebrarse, a pesar de la baja participación, una consecuencia más de orientar la campaña electoral a debatir asuntos nacionales. En este sentido se enmarcan sus propuestas sobre descentralización, simplificación y transparencia; su sensibilidad por las minorías, las políticas de género o los grupos marginales. Orientaciones que a veces al pasar de los Estados Miembros a las regiones no nos llegan con esa nitidez, lo que se ha puesto de manifiesto en el diverso impulso, respecto a la gobernanza ha dado en los distintos PDR. Algunos les han ignorado totalmente, ignorando el esfuerzo de años .
Por una cultura de la participación
La propia sociedad civil en los territorios rurales debe aplicar los principios de buena Gobernanza para fomentar e impulsar o consolidar la cultura de la participación, que según el libro blanco tiene que ir fundamentada en los siguientes principios, que con otra denominación coinciden en su filosofía con los principios del desarrollo rural: participación, responsabilidad, eficacia y coherencia. Cada uno de estos principios resulta esencial para la instauración de una Gobernanza más democrática a todos los niveles de gobierno: mundial, europeo, nacional, regional y local.
Participación. La calidad, la pertinencia y la eficacia de las políticas de desarrollo implican una amplia participación de los ciudadanos en todas y cada una de las distintas fases del proceso, desde la concepción hasta la aplicación de las políticas en los territorios rurales. La participación, el proceso ascendente, genera una mayor confianza en los resultados finales. La participación depende esencialmente de la adopción de un enfoque integrador de un proyecto de territorio en la concepción y aplicación de las políticas de la UE.
Responsabilidad. Se precisa una mayor claridad y una mayor responsabilización de todos los agentes que participan en el desarrollo y aplicación de las políticas de la UE en los distintos niveles.
Eficacia. Las medidas deben ser eficaces y oportunas, y producir los resultados buscados sobre la base de unos objetivos claros, de una evaluación de su futuro impacto y, en su caso, de la experiencia acumulada.
Coherencia. Las políticas desarrolladas y las acciones emprendidas deben ser coherentes para que contribuyan a la cohesión
El territorio hace referencia a todo un tejido social y económico que comprende un conjunto de personas, culturas y actividades diversas. El territorio implica coherencia e identidad; no viene definido por ninguna acotación administrativa ni política, sino por una trayectoria histórica, cultural y social. El territorio es más que el escenario geográfico en el que se planifica y ejecuta un programa de desarrollo.
Cada uno de estos principios es importante en sí mismo. Pero no pueden ponerse en práctica mediante acciones separadas. Las políticas ya no pueden resultar eficaces si no se elaboran y aplican con un enfoque integrado. La aplicación de estos cinco principios refuerza los de:
Proporcionalidad y subsidiariedad. Desde la concepción de las políticas hasta su aplicación efectiva, la elección del nivel en el que ha de actuarse (desde el nivel comunitario hasta el nivel local) y la selección de los instrumentos utilizados deben estar en proporción con los objetivos perseguidos.
Gobernanza y progreso
El desarrollo es, de este modo, un exponente de Gobernanza y, por tanto, una propuesta de carácter demostrativo para otras áreas. Porque en el desarrollo confluyen vertientes de cooperación poblacional, en primer término, pero también territorial, sectorial, administrativa, cultural ... Debe ponerse en juego el conjunto de las actividades que configuran la vida económica y social de los territorios mientras participan, de forma coordinada, los actores locales.
Pese a todo, la Gobernanza es un objetivo deseable para nuestro medio rural, Lo expreso como algo que aún no hemos alcanzado y para ello sigo la hipótesis que el IESA-CSIC , expone como proceso de progreso (…)cuatro dimensiones: una dimensión económica, equivalente al desarrollo entendido básicamente como crecimiento; una dimensión política, equivalente a la especialización institucional, a la práctica del ethos de la igualdad en el marco de las sociedades abiertas democráticas y a la mejora de la capacidad de los gobiernos; una dimensión científico-técnica, equivalente a la expansión de la innovación y la utilización generalizada del conocimiento en la solución de los problemas de todo tipo; una dimensión cultural, equivalente al desarrollo de los valores necesarios para que las tres dimensiones anteriores puedan desarrollarse, y que consiste en el universalismo, la meritocracia, el logro, la racionalidad, la tolerancia o el pluralismo.
Y más en concreto: “Hay escaso aprecio en la sociedad de muchas zonas rurales españolas, por la meritocracia en la ocupación de posiciones sociales, así como por las actitudes innovadoras, y por el principio de excelencia en la realización de actividades (se observa poca predisposición a la movilidad geográfica -típico de Andalucía y de algunas otras zonas mediterráneas e insulares de España-. Se espera mucho del papel del Estado en la solución de los problemas individuales; existe una escasa penetración de la cultura emprendedora en el sentido moderno del término ( y no estrictamente en el sentido empresarial), y una preferencia por trabajos con alta seguridad frente a trabajos menos seguros , pero con más expectativas de movilidad ascendente; se tiene un alto aprecio por el tiempo libre y más preocupación por los asuntos materiales(salarios, seguridad del empleo, vivienda…), que por los postmateriales; existe una escasa experiencia directa e indirecta con tecnologías innovadoras en los procesos de trabajo; se da una clara preferencia por la participación en acciones colectivas tradicionales (religiosas, lúdicas…) sobre acciones colectivas orientadas a otros fines; hay un escasos conocimiento y curiosidad sobre el entorno próximo y lejano (otras regiones de la UE o de España).
Me parece que en este elenco queda reflejada una parte importante de nuestra sociedad rural, incluido algunos de nosotros, miembros o técnicos de los GAL y que nos consideramos, en cuanto inquietudes y disposiciones por encima de la media de nuestro entorno.
Pensando en nosotros y en nuestra responsabilidad como actores locales singulares y protagonistas directos en el necesario progreso de nuestros territorios. En donde la Gobernanza, la participación activa, independiente y responsable de los actores locales (más allá de los alcaldes), y esta es una tarea que nos compete a todos y a la que debemos prestar el máximo interés, tiempo y fondos, en actividades de formación, animación, asistencia técnica, y cooperación, que hagan de las instituciones y sobre todo de las personas, ciudadanos activos y empresarios, en un proceso constante hacía el progreso.
A mi me parece imprescindible que debatamos al respecto, que no es un problema financiero, sino cultural como ya hemos expuesto, e incluirla en la estrategia de trabajo como acción horizontal que está presente en todas nuestras actuaciones.
De lo contrario el enfoque LEADER, el proceso ascendente de abajo-arriba, la concertación de la sociedad civil con las administraciones etc., se reduce a una especulación teórica que se aplica en sociedades avanzadas y consolidadas democráticamente, y no en nuestro medio rural, lo que para mi es inaceptable como para muchos de vosotros. Por lo que os invito a que nos propongamos en nuestros procedimientos de gestión de los LEADER y de la cooperación, incluir la animación y formación de cuadros y miembros de las Juntas Directivas hacia la verdadera Gobernanza, como prioridad, sin la cual la verdadera participación y la necesaria confrontación de ideas y soluciones no es posible. Aquí radica, como ya hemos manifestado la reforma cultural-mentalidad, que haga posible la modernización de nuestra sociedad rural, a la que tenemos derecho; y a nosotros, los actores locales, nos compete como la primera de nuestras prioridades.